...a través de Bertha Dudde - 09.04.1961
BD 7867 El amor infinito de Dios quiere darse …

Entraréis en las esferas de la dicha celestial si habéis vivido una vida en la Tierra conforme a Mi voluntad … Pero no es esta promesa la que debe ser motivo para vosotros a vivir correctamente, sino el amor por Mí, Que desea concederos estas bendiciones porque os amo inconmensurablemente y Que también desea poseer vuestro amor … Yo os creé por amor, y este amor jamás perecerá. Y tan pronto como os encontraréis en la luz, el concepto de amor se os aclarará, un concepto que, como seres humanos, no podéis comprender mientras carezcáis de amor … Sin embargo, estar sin amor es un estado de infelicidad para toda criatura que emanó de Mí, porque también es un estado de impotencia y falta de luz, en el que la dicha es inconcebible. Una vida conforme a Mi voluntad, sin embargo, es una vida de amor, y esto también os devolverá al estado de dicha …

Tras vuestra muerte corporal entráis en Mi Reino, que os abre glorias inimaginables, glorias que Mi amor ha preparado para todos Mis seres que se reúnen Conmigo en el amor. El amor no puede sino bendecir y buscar la unión, pues el amor quiere darse, quiere traer felicidad, porque esta es la esencia del amor … Y puesto que Mi amor era todopoderoso y deseaba darse, creé seres a quienes podía darme …

Yo creé recipientes para Mí que pudieron acoger Mi corriente de amor, Me uní a estos seres y dejé que el rayo de amor fluyera incesantemente … y así les preparé dicha en abundancia … Que una vez resistieron a Mi irradiación de amor tenía su razón particular, pero eso no Me impidió perseguir a estos seres con Mi amor, solo que ellos mismos ya no sentían ninguna dicha, porque se resistían a sí mismos, porque se habían apartado de Mí.

Puesto que el amor nunca cesa, jamás permanecerá inactivo, sino que siempre buscará recuperar lo que se ha alejado de ello. Mi amor nunca ha dejado de cortejar aquello que se ha alejado de Mí, y continuará haciéndolo hasta que regrese a Mí por su propia voluntad. Porque ningún ser puede permanecer eternamente cerrado a irradiación de amor, ya que el amor es una fuerza que no permanece inactiva, y porque la resistencia de los seres finalmente se debilita, disminuyendo cada vez más, hasta que finalmente se abren de nuevo para ser bendecidos por Mi amor por toda la eternidad.

Y lo que una vez ha regresado a Mí jamás Me abandonará … Ya no puede hundirse en las profundidades, pues una vez que ha recorrido el camino a través de las profundidades, alcanzando finalmente las alturas de nuevo queda inseparablemente unido Conmigo, pues ha logrado la perfección que ni siquiera Yo Mismo puede dar a los seres, ya que para esto era necesario el libre albedrío, de moldearse uno mismo a la perfección … y este libre albedrío ha sido ahora demostrado … De otro modo. Yo también podría forzar su amor hacia Mí, pero entonces jamás se podría hablar de una dicha ilimitada, pues el amor no tolera la coerción; debe volverse voluntariamente hacia Mí, lo cual demuestra el ser humano cuando vive en la Tierra según Mi voluntad, cuando se transforma a sí mismo en amor, que es su ser primordial …

En Mi Reino, sin embargo, todo es amor … y todos vosotros debéis entrar en este Reino de amor, que algún día todos vosotros seáis inmensamente bendecidos cuando os unificáis Conmigo, vuestro Padre desde la Eternidad, Cuyo amor os ha creado y Cuyo amor también os perseguirá si os mantenéis alejados de Mí … Pero no permaneceréis para siempre alejados de Mí, porque Mi amor es más fuerte que vuestra voluntad de resistir, porque un día os rendiréis de nuevo a Mi amor, porque también se encenderá dentro de vosotros y crecerá hasta alcanzar la llama más alta, y porque entonces Yo seré y permanecerá el objetivo y objetivo de vuestro amor por toda la eternidad …

Amén